A raíz de la crisis generada por el COVID-19, muchos han sido los cambios que hemos visto en industrias de todo tipo, pero sin duda una de las más afectadas, simplemente porque afectó a cualquier niño, joven o estudiante adulto, fue la industria educativa. De un día para el siguiente los alumnos cambiaron el pupitre por la tablet, laptop o computadora familiar, y los maestros se encontraron con la difícil tarea de impartir sus clases a través de una webcam o su propio smartphone.

Pocas instituciones estaban preparadas para un cambio tan súbito, y los problemas no se hicieron esperar: desde problemas de conexión, sobre todo en áreas más rurales y con menos recursos económicos, hasta el problema de tener más de un alumno en casa, pero contar con sólo una computadora (en el mejor de los casos). Sobra decir que la solución de muchos centros educativos fue cancelar cursos e incluso dar por terminado el ciclo escolar sin haber completado el temario.

Pero, ¿y qué si hubiera una solución distinta? Las técnicas de eLearning existen desde hace mucho tiempo. De hecho, en Smartraining llevamos 10 años aplicándolas, y ya tenían un rato de haber surgido. ¿Por qué los centros e institutos, e incluso hasta las empresas, tardaron tanto en adoptarlas? Hoy hablaremos de 10 ventajas que encontramos en la gamificación de contenidos educativos.

La gamificación de contenidos educativos surge como una alternativa viable de aprendizaje en la era digital.

Motivación por el aprendizaje

Es muy sabido que a los niños les encanta jugar, pero ésto no sólo se limita a los menores de edad. De hecho, en Estados Unidos, cerca del 65% de los adultos utilizan los videojuegos como fuente de esparcimiento recurrentemente. Entonces, ¿por qué no educar a través de ellos? La aplicación de juegos interactivos hace que aumente la motivación por aprender, pues lo hace más divertido. Entre más motivación exista, más predisposición hay por aprender, y eso es una herramienta invaluable.

Dificultad escalable

No todos jugamos lo mismo, ni a la misma dificultad. Sin embargo, todos aprendemos de los éxitos y los fracasos. Si esos éxitos se trasladan a un ambiente de juego, las pruebas (o niveles) pueden ir escalando en dificultad, poniendo a prueba más habilidades que las anteriores. Así, el alumno avanza más rápidamente utilizando habilidades o conocimientos necesarios, agilizando el proceso de aprendizaje.

Facilita la adopción de nuevas tecnologías

Aunque no es necesario que un contenido gamificado innove en cuanto a las tecnologías que usa, sí que predispone al usuario a estar abierto a nuevas experiencias. La robótica y el diseño interactivo, por ejemplo, son disciplinas que encuentran beneficios directos de esta predisposición para crecer utilizando herramientas previamente desconocidas para el alumno.

El trabajo en equipo es una habilidad que los alumnos usarán en cualquier ámbito de la vida.

Estimula las relaciones sociales

Muchas herramientas de gamificación requieren la participación de un grupo. Como en un videojuego, el trabajo en equipo se vuelve esencial para resolver ciertas tareas. Los alumnos no sólo adquieren y practican técnicas de trabajo en equipo y liderazgo, sino que fortalecen sus relaciones interpersonales, algo muy valioso tanto en el aula como en las empresas.

Mejora la retención del conocimiento

Todos lo hemos vivido: salimos de un examen para el cual estudiamos toda la noche y al siguiente día ya se nos olvidó todo. ¿Por qué? Porque los métodos tradicionales requieren técnicas de memorización que no siempre son útiles en la vida diaria (especialmente en los tiempos de Google y Wikipedia). En cambio, los contenidos gamificados obligan a aprender con la experiencia, mejorando la capacidad de retención y recolección del conocimiento.

Aumenta la atención y concentración

Muy de la mano con el beneficio de la motivación, un alumno motivado está predispuesto a recibir y aceptar nuevos conceptos, habilidades o prácticas. Además de presentar un reto, las consecuencias de un contenido gamificado son aparentemente menos aterradoras que reprobar una prueba tradicional, y el alumno está contento intentando nuevos métodos y técnicas hasta encontrar la solución a los problemas. Ante esto, tanto la atención como la concentración se ven beneficiados.

Jugar siempre es divertido, sin importar la edad que tengamos.

¡Es divertido!

Lo dijimos al principio, y lo volvemos a decir: jugar es divertido. Las técnicas de gamificación propician que el aprendizaje no sea tan tedioso como con otras técnicas más tradicionales, y motivan a los estudiantes a ser más receptivos ante conceptos abstractos que cuando son presentados en pizarrón y papel resultan poco estimulantes. En un ambiente de juego, todo se vale, y es mucho más fácil demostrar ciertos conceptos con ambientes, acciones y resultados directamente afectados por la experiencia práctica.

Mejoran hábitos

Los videojuegos históricamente han tenido una reputación de ser violentos y negativos, pero eso no siempre es así. De hecho, los videojuegos didácticos existen desde hace casi medio siglo, y el uso de contenidos educativos gamificados propicia a desmitificar preceptos y prejuicios negativos acerca de los videojuegos. Cambian el paradigma hacia verlos como una herramienta todo-terreno, y no solamente como algo utilizable en un ambiente ocioso.

Mejoran la lógica y la estrategia para resolver problemas

La lógica y la estrategia son, sin duda, herramientas de las cuales cualquiera puede beneficiarse. Los contenidos gamificados y videojuegos, casi por definición, motivan la práctica de estas dos habilidades para la resolución de distintos problemas: desde resolver puzzles hasta salvar al mundo. Casi sin excepción, se debe pensar para resolver algo, y esto es mucho más motivador que sólo memorizar o copiar anotaciones del pizarrón, además de tener usos más prácticos en el mundo real.

Mejora el rendimiento académico

Finalmente, los contenidos gamificados mejoran el rendimiento académico. No lo decimos nosotros, lo dicen cientos de estudios académicos que se han realizado alrededor del tema. Las técnicas de eLearning, entre las cuales se encuentra la gamificación, tienen beneficios en la rapidez del aprendizaje, la retención de los conceptos y la asimilación de abstracciones. Como consecuencia, los alumnos obtienen mejores puntajes en sus pruebas.

En Smartraining llevamos más de 10 años trayendo técnicas de eLearning a empresas y centros educativos, y entendemos los retos que esto implica en la nueva realidad a la cual nos enfrentamos. Si crees que tu centro educativo o negocio puede beneficiarse con el uso de distintas técnicas de eLearning, ¡ponte en contacto con nosotros! Nos dará mucho gusto conectar contigo.